Laura no soportaba ver números, números que le llamaban la atención. Cada vez que veía las películas su reproductor se detenía en aquellos números, 14:14, 21:12, ya no era casualidad. Laura era muy analítica e investigaba lo que muchos no hacían. Desde niña tenía un don, escuchar. No eran las típicas voces humanas eran mensajes que llegaban como en sueños hasta tenía la extraña sensación de que salía de su cuerpo. Cuando vio aquella película de Zombis pensó que era tan fantástica, siempre  las criticaba porque era lo mismo, cuerpos sin alma, comiendo cerebros. Quizás nunca hubiera imaginado que estos zombis existieran, pero en otra dimensión, esto le sucedió a Laura, esto fue real.

Aquel viernes  cansada desesperada de sentirse sola algunas cosas se le escapaban de su lógica. Ya no era lógico sentir cosas extrañas, alguien un día la llamó Maia. Ese viernes no salió de su casa, estaba investigando acerca de tantas culturas, tantas personas que sabían secretos ancestrales, como la vida después de la muerte hasta que encontró una leyenda que decía Almas del Purgatorio. Sonaba algo extraño para estos tiempos modernos, el decir que las almas iban a un lugar a limpiarse ¿para qué? ¿De qué? a donde sería el siguiente nivel que deberían ascender ¿y el infierno? Donde esta? Existe lo que llamamos cielo? ¿O lo que llaman infierno? Laura creía que ya era tiempo de llamar todo por su nombre. Se sentía cansada, y muy triste, estaba siendo presa de tantas energías y ellas las sentía.

Sentía que la observaban, hasta que saco su celular y con la cámara de este apuntó a la esquina de su habitación y capturó una imagen.  Ella  grito” te tengo!»  Inmediatamente miró la foto y para su sorpresa había una luz púrpura con un rostro, claramente alguien la había estado observando alguien de otra dimensión. Miró el reloj y eran las 23:32 horas y ya no tenía dudas era como estar en un espejo. Quizás los números anunciaban eso las puertas de una dimensión paralela se abrieron pero después de esa sorpresa, después de pensar tanto Laura se durmió. Cuando Laura despertó, descubrió que no estaba en su cama no esa era su casa, o parecía serla. Miró por la ventana y el cielo estaba gris las  calles todas sucias y había vestigios de un incendio. Cenizas por todos lados, Laura no sabía que había pasado en su ciudad es  como si su fuera un pueblo fantasma.

Salió a la calle y comenzó a caminar alguien tenía que quedar en aquel lugar. Una cruz de cemento inmensa estaba en medio de la avenida .Estaba toda quemada alguien hizo fuego a los pies de aquella cruz de repente un chistido la detuvo había una chica escondida, la agarró del brazo y la escondió mientras le decía: «No levantes la voz, pueden escucharnos, ellos los malditos». Laura respondió,» No veo a nadie, de quien hablas!» Fue cuando vieron los encapuchados. Caminaban arrastrando los pies, su piel era tan oscura como las cenizas. Laura pensó, “estoy en otra dimensión? como hice para llegar aquí?  «Mi nombre es Maia y estoy atrapada aquí”. Cuando Laura escuchó ese nombre entendió que ella se había comunicaba todo este tiempo con ella, no pronunció ni media palabra y Maia le tapó la boca.

Ya los malditos zombis estaban cerca y si la atrapaban le absorberían toda la energía y nunca más podría salir de allí. Maia espero que pasaran, y le habló, «No pienses que estas a salvo, aquí. Nadie es libre, en esta dimensión nada es lo que parece.

Ellos los malditos ni ellos saben por qué están aquí, alguien se ocupó de traerlos. En su vida mortal fueron asesinos, violadores, la peor raza humana la de los malditos perversos. Cada vez que los números aparecen como su reflejo entiende que las puertas de la dimensión se abren». Vine a terminar con esta infección, esta dimensión no era así, éramos una dimensión de luz  Pero no podía dejarlos así, no hay peor zombi que aquel que no puede morir. Tu eres yo pero en otra dimensión, Necesitaba de ti porque juntas tenemos una llave que cierra ese portal” Laura estaba deseando que fuera un sueño pero no era una típica película, era algo que existía.

Maia siguió hablándole, » Eres una líder, y ellos lo saben, si despiertas antes de las 3:33 podrás cerrar el portal. Laura le dijo «Ayúdame no entiendo cómo» Maia le pidió que la siguiera, le pidió su mano y juntas uniendo sus manos unieron su energía. Laura nerviosa respiro hondo y con sus manos unidas lograron abrir un portal de luz.  Cuando Laura sintió que la jalaron hacia atrás, eran los zombis malditos, estaban rodeándolas.  Mientras Maia sólo cerraba  los ojos le gritaba a Laura, «cierra tus ojos y piensa en cómo te gustaría verlos. Laura pensó en mariposas, y los zombis adoptaron las formas de mariposas, pero eran muy feas y lastimaban su cara. Maia y Laura corrieron y se ocultaron, no pudieron abrir el portal, allí estaban atrapados los seres de luz.  Maia, sabía que Laura podría estar siendo absorbida por los oscuros.  Sólo tenía que vencer el miedo.  Laura al hacerlo podría controlar sus pensamientos, podía transformar lo que quisiera en un momento Maia desapareció.

Laura quedó sola estaba sintiéndose algo mal. Su corazón latía muy rápido. No podía controlarlo, solo pensaba que  quería volver a su dimensión fue cuando Laura despertó y volvía a su realidad. No había zombis, Maia no estaba su ciudad era la misma. No sabía si había sido un sueño, no dejaba de pensar en Maia. Encendió la computadora y lo primero que apareció fue un cartel que decía «Portal Cautivo. Aún seguía recibiendo señales.  Miró la hora y eran las 7:07 y en el día los números sólo se repetían: 10:10,12:12,13:13,14:14.  Eso indicaba que Maia estaba conectada con ella podía sentirla sólo que se dedicó a buscar información acerca de los portales.

Como podría volver y ayudarla?  Era de noche y comenzó a ver la hora capicúa. 20:02,21:12,23:32. Sabía que su alma tenía libre albedrío sólo pensó en Maia y se durmió  sólo tenía en la cabeza volver a aquel lugar. Cuando despertó estaba otra vez en aquel lugar oscuro. Esta vez  podría ayudar a Maia.  Laura busco por todos lados.  Los zombis estaban esperándola.  Tenían a Maia. Laura vio a Maia toda lastimada, estaba siendo absorbida por los zombis.  Maia gritaba, “Concéntrate, y libérame!» Laura comenzó a pensar en Maia como un ángel de la muerte y Maia se convirtió en un ángel alado con una tremenda espada de fuego.  Atacó a los Zombis y los convirtió en cenizas.  Laura estaba fascinada la llave la tuvo todo el tiempo, la llave era vencer el miedo.  Maia se acercó y le dijo a Laura, “conviérteme de nuevo “entonces Laura pensó en Maia como la había conocido y Maia volvió a ser la misma. Unieron sus manos y abrieron el portal de los seres de luz. Una enorme energía podía sentirse. Pero Maia empujó a Laura dentro de aquel portal y le decía,»Lo siento Laura pero tu dimensión es mía». Aquella dimensión  ZOMBI fue creada por Maia, Ella era el alma maldita, Una Zombi  que sólo quería la energía de los seres de luz. Maia ocupó el lugar de Laura en su cuerpo. Cuando ocupo  el cuerpo de Laura, estaba tieso no tenía vida, antes de viajra a aquella dimensión Laura tomó un veneno y así nadie volvería con ella de aquella dimensión y  nadie podría infectar su mundo. Aquella alma maldita encontró la oscuridad.

Maia término en el mismito infierno y nunca más volvería a sentir. Quedó atrapada en el cuerpo sin vida de Laura. Cuando veas la hora asegúrate que no sea la hora capicúa  y  mantente despierto , puede ser la hora que se abren los portales pudiera ser la dimensión ZOMBI.

Conozca al autor
Adriana Escalante Sra. Escritora y estudiante de idiomas, Nací en San Pablo ,Tucuman Argentina. Madre de tres hijos. Creció rodeada de una hermosa familia, su vida es una inspiración. Sus poemas tratan de diferentes situaciones de la vida. Pretende trasmitir un gran mensaje no dejar de sentirnos mas humanos y sobre todo amar. Escribe historias y le apasiona la naturaleza

Sobre El Autor

Escritora y estudiante de idiomas, Nací en San Pablo ,Tucuman Argentina. Madre de tres hijos. Creció rodeada de una hermosa familia, su vida es una inspiración. Sus poemas tratan de diferentes situaciones de la vida. Pretende trasmitir un gran mensaje no dejar de sentirnos mas humanos y sobre todo amar. Escribe historias y le apasiona la naturaleza

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