Sin hablar ni moverme
Sin besar ni tocarte
Sin sentir la suavidad o la dureza
En el recuerdo obligado de los libros

Atado para siempre en una glorieta
Que no me afecte ni la lluvia ni el sol
Ni el frío ni el calor
No fiebres No llantos No risas

Que nadie tenga que darle forma a mi cuerpo
sin saber por todo lo que pasé
Y tener patéticamente que soportar
sobre mí a una pareja amándose

No me interesa y menos estando vivo
Solo quiero ser Quiero sentir y escuchar
Y con masoquismo sentir el dolor
de la injusticia de la vida

Conozca al autor
Carlos Castro

Sobre El Autor

Artículos Relacionados