Bren Moloney | Argentina

Como en toda gran ciudad miles de leyendas urbanas se cuentan sobre la Ciudad de Buenos Aires. Algunas más oscuras y otras más inocentes, pero todas latentes en la imaginación de los porteños. Una de las más emblemáticas es la de Rufina Cambaceres, cuyos restos hoy reposan en el cementerio de la Recoleta. ¿Te atreves a conocer el oscuro secreto detrás?

whatsapp-image-2016-10-01-at-1-52-28-pmSu trágica muerte aconteció la noche de su cumpleaños el 31 de mayo de 1902. Huérfana de padre, el escritor Eugenio Cambaceres, Rufina estaba al cuidado de su madre. Lucia Baccichi, una ex bailarina, el día de su cumpleaños le armo una gran fiesta, que culminaría en una salida al Teatro Colón para presenciar una Ópera.

Momentos antes de que se fueran al teatro, la joven cayó muerta sin ninguna explicación, y los intentos de reanimarla fueron en vano.

Muchas son las versiones que circulan sobre esa noche.

Algunos dicen que Rufina estaba perdidamente enamorada de Hipólito Yrigoyen, un amigo de su madre que frecuentaba la casa. Esa noche, su mejor amiga, le confesó que sus esperanzas de que se casara con ella eran en vano, ya que todos sabían que éste era en realidad amante de su madre. La noticia fue demasiado para la joven, que realmente creía tener posibilidades, y murió de amor.

Otros dicen que su propia madre, Lucia, drogaba a la joven para poder encontrarse con su amante, y que esto tuvo graves consecuencias para su cuerpo, y terminó matándola.

A pesar de las diferentes versiones hay un hecho que nadie puede negar, y en el que todo Buenos Aires coincide. Aunque todos la creyeron muerta, la historia de Rufina no terminaría allí…

Los restos de Rufina fueron llevados a la bóveda de su tío Antonio Cambaceres, una muy lujosa y enorme, donde también descansaban los restos de su padre.

Suena a una historia común, la trágica muerte de una joven aristocrática con los típicos rumores de la alta sociedad. Pero lamentablemente no fue así.

Algunos dicen que fue el cuidador el que descubrió la escena de horror. Otros que fue su propia madre al llevarle flores a la tumba.

Lo que sí es una realidad es que la desdichada joven fue enterrada viva…

Al entrar a la bóveda se encontró el féretro movido, y medio abierto. Al inspeccionar la imagen fue de película de rufina2terror.

El cuerpo de Rufina estaba de espaldas, su dedos y uñas rotos por sus infructuosos intentos de escapar y toda su cara arañada.  Las versiones más cruentas dicen que incluso estaba medio cuerpo fuera, pero la realidad es que murió de la forma más horrible que se puede esperar, dentro de su propia tumba.

Hoy en día la medicina tiene explicaciones para éste terrible incidente, un brote de catalepsia, una rara enfermedad neurológica que provoca que la persona no presente signos vitales y se la dé por muerta.

La familia para ocultar la horrible noticia atribuyó todo a un robo, ya que Rufina había sido enterrada con sus mejores joyas, pero la leyenda tiene demasiada fuerza como para ser silenciada.

Hoy en día los restos de Rufina siguen descansando en Recoleta, y en la entrada de tu tumba hay una hermosa escultura de mármol para que nadie olvide su historia, allí se la ve a Rufina con una mano desfalleciente, tratando de abrir una puerta y una lagrima cayendo por su mejilla derecha, tal vez por su penosa muerte tan prematura, o por su corazón roto.

O como a algunos les gusta pensar, representando su infructuoso intento de escapar de la muerte…

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