Una llovizna pertinaz y aburrida

Se entrometía con mi estado de ánimo de pereza y frío

Yo quería seguir dormitando calientito

En la entrepierna de la felicidad y la tranquilidad

De pronto me vi sometido a las exigencias de esta vida

Muy monótona

A veces inentendible

Casi siempre injusta

Donde las cosas se dan

Y hay que amoldarse

Me vi de pronto

Frente a algo que nunca quise

Que tengo que forzosamente hacer

¿Será que existe el purgatorio de Dante?

Ese mismo que está custodiado por alados vigilantes

Grises e insípidos

Ambientados entre tristes nubes y risas burlonas

Sin entender mucho me acuerdo de que debo sobrevivir

Y encontrarle el meollo a eso que dicen sensación de logro

Es decir,

Felicidad

¿Cómo hacer bellezas arquitectónicas de ruinas?

¿Qué pintar en un lienzo manchado de negro?

¿Cómo sembrar entre escombros?

¿Cómo mantener la inocencia del crío entre tanta maldad?

Pobre de los ingenuos

¿Hasta cuándo?

Si es que hay un Dios

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Carlos Castro

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