S E R G I O

¿Hasta a dónde viaja el alma?

Es allá en la ciudad de los cielos entre las nubes de todo el universo en dónde brilla su esplendor, es más allá de esta vida en la ciudad de todos los cielos en dónde el sol no cesa, Sergio es el sol, viajera paloma en forma de ángel que cuidas nuestros silencios.

Dedicado a todos los niños que padecen de Síndrome de Down.

Más allá de esta vida, más allá del amor y la felicidad existen personitas con algo que la ciencia con los años nombró síndrome de Down, catalogado como una enfermedad, en este artículo no le hablaré de una enfermedad en este artículo le voy a hablar de lo extraordinario que es conocer a un pequeño con síndrome.

Pequeño gran gigante

Un niño con síndrome de Down es el ser más maravilloso de este mundo y sólo quienes han vivido a un lado de un niño o una niña con síndrome me entenderán de lo que estoy hablando, no hablo desde lo imaginable ni desde lo fantasioso, le comparto desde mi sentir que las personas con este síndrome son demasiado amorosas y son el ejemplo claro de la inocencia pura, tan así que si usted se ríe de un niño con síndrome el se reíra con usted porque su inocencia es tan pura que puede llegar a ser mágica.

No son personas, son ángeles, son pequeños dioses del amor, de lo abundante; las personas que se burlan de estos seres maravillosos, la maldad de estas personas y su ignorancia para ellos no significa nada malo porque un ser con síndrome no tiene maldad.

El verdadero motivo de este escrito es apoyar a los padres de familia y hacerles ver de una forma espontánea que lo que ellos consideran que puede llegar a ser difícil para ellos en realidad es porque la influencia medica les ha nublado la vista de lo que son en realidad estos hermosos niños, puede que usted tenga un familiar con este padecimiento y por las noches no pueda dormir porque tiene la mente ocupada con preocupaciones acerca de su familiar.

Véalo de esta manera, ellos son los portadores del amor y usted está preocupado por lo que le depara a su hijo o a su familiar con “este padecimiento”, a veces siente que no puede continuar y se pregunta porque no es un niño como todos los demás y eso tiene respuesta pues ellos, ellos son extraordinarios, la ciencia médica le dice que tienden a ser un tanto tosco y eso es porque ellos no conocen el límite de su amor por usted, para ellos no es importante si usted es buena persona o mala persona, ellos no conocen el límite de su amor incondicional y a usted lo van a ver con ojos de amor, se van a sorprender de las pequeñas maravillas de la vida cómo una flor o una tortuga y esto se debe a que ellos ven la vida desde otro punto de vista diferente al de usted.

Viva sin miedo, deje de preocuparse tanto, atiéndalo y busque ayuda para el si es necesario aunque le aseguro que un abrazo de esa persona especial será la ayuda que usted necesita y el abrazo es mutuo ellos necesitan un abrazo de usted, amelos y si no tiene niños con “este padecimiento” enseñe a sus hijos a amar y a respetar porque posiblemente en el futuro su hijo pueda ser el doctor de algún niño con síndrome y permítame decirle con todo respeto que la humanidad ya no necesita escuchar más sobre diagnósticos fríos e ignorantes que dicen que debe alejarse de estos seres a cierta distancia, el mundo necesita personas que guíen a las demás personas por los andares del perdón con la tierra por tantos años que le causamos tanto daño.

Siéntase afortunado o afortunada de tener en su vida a un pequeño ser con síndrome y permítase conocer más a su familiar, regularmente las personas que tienen un familiar con este síndrome se quejan demasiado y comienzan a culpar otras personas e incluso van en contra de sus propias creencias juzgando y cuestionando si algo hicieron mal por haber tenido un hijo con síndrome de Down.

No hizo nada malo, tampoco su hijo o su familiar está defectuoso y de ninguna manera lo vea cómo el resultado de sus acciones porque es cómo se lo he compartido en unas líneas anteriores: ellos son ángeles y quién no dice que ellos son los que vinieron a sanarnos a nosotros de alguna manera espiritual o cómo lo quiera llamar, quizá en la ciudad de todos los cielos esto no es nada, quizá sea el significado del verdadero amor, pero es como le comparto, quizá tiene que haber vivido con un hermoso ser especial para que pueda comprender con amplitud lo que con gusto le comparto.

Y al amanecer despierte con una sonrisa, deje de buscar su paz interior que la paz interior llegó en forma de un bello ángel con síndrome.

Si usted que está leyendo estas palabras conoce a alguien que tenga un familiar con este padecimiento” le invito a ayudarlo de forma en que pueda acercarse con el padre del niño y conversar y así juntos estaremos creando una comunidad para ayudar a estos pequeños e inocentes niños, hoy por ellos y mañana por usted, recuerde que los niños no son los que sufren, son los padres quienes sufren porque la ciencia médica les ha bloqueado el pensamiento de lo que son en realidad, por usted, por un mundo mejor, por ellos, por la salud, por el amor, por la dicha y la felicidad, forjemos un mundo de una sola bandera, con el corazón en nuestras manos, hoy y cada momento de nuestras vidas.

Gracias, pero de verdad, muchas gracias.

Dedicado a la memoria de Sergio Misael, mi pequeño gran gigante que brilla en la ciudad de las nubes.

¿Hasta a dónde llega el alma?

Revista EN TOAS

 

 

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Rob Arteaga

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