Autor: Paola Flores, Argentina

Entre la incertidumbre y confusiones, sentía inestabilidad, ¡ muy bipolar!

La mezcla de sensaciones, me impulsó a caminar en las calles solitarias de la ciudad. Sin rumbo con la mente perdida, de repente miro hacia un costado, veo un joven de apariencia humilde, no parece haber tenido una buena vida, la falta de educación se hace notar en su aspecto.

El joven tenía la mirada triste, como si su vida no tuviera sentido.

Seguí mi largo recorrido, crucé al kiosco, allí estaba un anciano tirado en el piso pidiendo limosna; pero claro el anciano podía caminar, hablar, estaba aparentemente bien de salud. Le di algo de dinero y sus ojos me transmitieron alegría.

Después de horas continuaba por las calles, un niño vendiendo dulces llamó mi atención, tenía su cara sucia, descalzo. Pensé qué habría sido de sus padres, por qué motivo mandarían a su hijo a trabajar. La gente que frecuenta siempre esos lugares decía que hace tres años trabaja, que tiene solo diez años.

Sorprendida comencé a acelerar mis pasos mientras mi mente no estaba tranquila aun sabiendo que el niño lleva horas trabajando y pasando necesidades.

¿Qué podía hacer? Más de ofrecerle algo de dinero y prometerle que volvería por él. ¿ Volveré?
Me quedé sentada en un puente sin entender muchas cosas.

En un país de régimen democrático dónde la libertad e igualdad es nuestra principal fuente para vivir una vida digna.

Hay mucha miseria, pareciera que prevalece la oligarquía estereotipada, unos pocos tienen poder, ese poder es ambicioso, qué solo busca su bienestar, adquiriendo riquezas, materializándose. Mientras los niños mueren de hambre, desnutridos.

¡El pobre será siempre pobre! Un niño que trabaja y no tiene la oportunidad de estudiar será siempre esclavo de su mal destino. Así mismo saldrá por las calles a robar y muchos decaen en la delincuencia, droga, alcohol, etc.
De raíz volviendo a empezar, cambiaríamos a la humanidad.
¿Vendrán nuevas generaciones y cambios?

¡Hay tantas mentes con una capacidad intelectual muy elevado en el poder!
Pero la pobreza no ha disminuido. Cuántos gobiernos prometedores pasarán! Sin embargo ninguno ha cambiado está realidad vulnerable.

¿Tendrán que pasar cíen años más, para seguir igual? ¡Qué flagelo!

En la humanidad existe el mal y el bien, por lo tanto, es difícil llegar a la corrección total, creo qué se puede encontrar un equilibrio, entre tantas mentes brillantes, capaces de sacar a la luz asombrantes descubrimientos.
¿Habrá alguien qué encuentre el equilibrio de una nación, el bienestar común de todos?

El hombre ha evolucionado de una manera sorprendente, en algunas cosas vamos ascendiendo y en otras descendemos; son frustraciones globalizadas.

¿ Habrá mentes brillantes democráticas, fiel al pueblo?. La vida es incierta, el destino también depende y está en nuestras manos.
No tan subliminal…

IMAGINAERUM c o m p a n y
Somos la compañia, de la imaginación

Conozca al autor
IMAGINAERUM COMPANY

Sobre El Autor

Artículos Relacionados