Una tarde después de un sueño extraño la señorita Margaret Rojas siente seca la garganta y una curiosa sensación de que la están observando, así que toma un vaso de agua y piensa que la sensación de estar siendo observada es tan solo psicosis producida por el sueño, un sueño extraño y curioso, se repetía mentalmente: abrir una puerta aún un mundo in-imaginado, un mundo donde la penumbra y el misterio de la noche se mezcla con el esplendor y sagacidad del día, donde un océano rítmico cubre gran parte del mundo, unas extrañas criaturas multicolores sobresalen de él, mientras observo todo desde una plataforma prácticamente un altar de agua que baja en cascada y a lo lejos se observa grandes estatuas de guerreros legendarios pero toda esta mezcla rara, este mundo tan solo es medio planeta, media esfera como si el resto se hubiese desvanecido, se hubiese esfumado o estuviera en una penumbra que no deja ver ni el más mínimo detalle de esta parte.

sueños2Bebe el vaso hasta dejarlo vacío y la última gota se escurre entre sus labios, rompe el silencio con su tierna voz algo húmeda por el agua bebida y dice –esto está como pá escribir o por que no para pintarlo que es mi fuerte. Así que toma una hoja de papel en blanco y anota sin escatimar detalle el sueño. Se vistió con agilidad felina y se apresuró a la puerta. Salió a la calle y se dirigía a la galería a comprar unos lienzos y unos oleos, cuando siente un olor no muy agradable acercándose, es un olor nauseabundo como de restos de comida podrida y materia fecal giro el cuerpo 180° y se da cuenta que está siendo seguido por un joven harapiento de pésimo olor y con la cara demacrada, consumida total por los vicios y la falta de alimento, en su mano izquierda sobre sale un frasco amarillento y con olor a pegante industrial; que estupefacta ante la situación que tiene encima y el joven estirando la mano derecha dice –uy ruquita no me deje, regáleme un peso. Margaret saca del bolsillo de su chaqueta saca mil pesos y se los entrega al individuo maloliente. Tan pronto hace esto toma distancia y apresura más el paso hacia la galería se dice así misma – oh realidad bruta, caos ordenado que llamamos sistema, realidad triste y patética que algunos les da todo y por los otros no siente conmiseración alguna, paisaje grisáceo que insulta la poca cordura humana y condena a algunos al desasosiego total. El diablo a poca monta camina entre nosotros y en aras de lo extraño pertenecemos a esto, al infierno colectivo que llamamos realidad, vivos y muertos no somos ajenos.

Se detiene in su facto frente a una gran puerta de madera con chapas metálicas y ventanales de vidrio templado ha llegado por fin a su destino: la galería, toma 3 lienzos, una caja de oleos, 2 frascos de trementina y un par de espátulas se acerca a la caja desenvuelve unos billetes y paga no presta mucha atención al precio y sale de allí, cientos de imágenes pasan por su mente en especial las del sueño que cada vez más la dejan impactada – fue un sueño extraño -susurro mientras desviaba la vista de la galería hacia la calle, tomo la ruta más larga que la condujera a su casa, debía pensar muy bien todo lo ocurrido en el día.

sueños

Al llegar a su casa la esperaban con una tasa de café y un caluroso abrazo como si se tratara de alguien que hacía mucho no iba, una sonrisa broto de su rostro al ver a su madre que con amor la cogía entre sus brazos, ya en la sala tomaba el café lento y sin afanes, saboreando y disfrutando de él, le comento a su madre el sueño extraño que tuvo, ella le respondió –es solo eso un sueño, algo curioso y surreal nada más mija. A la mañana siguiente Margaret despierta entre las sabanas con el mismo sueño dando vueltas por su cabeza, la boca seca y un poco de dolor en las cienes , se enjuaga la cara y se cepilla los dientes, baja las escaleras de manera y emprende hasta la cocina, eran las 9:15 am sus padres ya habían salido a trabajar y le dejaron un chocolate preparado y pan en la mesita que se encontraba en la cocina, calienta el chocolate y coge el pan en pocos minutos a terminado y se dispone a pintar coloca del caballete, prepara el lienzo y los oles en el mezclador, toma un tono azul cian para representar el día, luego toma un tono ocre
grisáceo para representar la noche esto le un todo de lujuria y siniestro a lo poco que lleva de la pintura da unos pasos hacia atrás y ve detalladamente cada trazo y siente como un dolor cortante y frio traspasa su mano, deja caer lentamente el pincel sobre el suelo mancha de pintura el tapate de su espacio de trabajo, se siente exhausta y su visión se desvanece poco a poco hasta quedar inconsciente, vuelve a tener el mismo sueño pero esta vez observa más detalladamente todo el lugar cada color que salta a la vista de Magaret, cada aroma que pasa por su olfato, cada sensación al tacto diferente a todo lo que ha conocido de repente abre los ojos y está nuevamente en nuestro mundo decadente, seca el sudor frio de su frente y vacila la mirada lentamente por su estudio, se levanta cuidadosamente va a la cocina abre el refrigerador y toma un vaso con cubos de hielo, se siente cansada nunca le había pasado nada similar –estoy agotada se dice susurrando, así que decide dar una larga caminata se toma un buen momento paraEl recurrente sueño de la señorita Rojas cambiarse y arreglarse se acerca a la puerta y sale sin un destino previsto los primeros 20 min pasan sin mayor preocupación a paso lento y apaciguado hasta unos gritos desgarrados captan su atención apresura el paso hasta una esquina deshabitaba que limita con un baldío vacío donde suelen arrojar basura se encuentra con una engorrosa escena que la perturbada al fondo 2 niños poco mayores de 14 años roban y ultrajan a una joven que es quien da los gritos pidiendo ayuda Margaret ve con miedo el acto y se retira rápidamente sin nada que pueda hacer una lágrima recorre su mejilla al escuchar los gritos casi inhumanos de la chica una nostalgia sin precedentes la atrapa por completo y la sumerge en depresión, esta entre laespada y la pared, entre la realidad y sueño fantasioso.

Cuando llega a su casa decide terminar su pintura de su mundo surrealista y hermoso dispone de nuevo de los utensilios, da largas pinceladas recrea todo el mundo de su sueño olvidándose por completo de dolor de horas antes, ve su obra terminada tras una ardua labor pero al detenerse y verla detalladamente la nota vacía falta algo se pregunta –¿qué puede ser? Toma un largo descanso y vienen a su mente una ráfaga de recuerdos que con violencia rompe su calma y se da cuenta de una verdad latente que le trasfiere el sueño se dice –somos la parte faltante de esa esfera, la parte que falta pero que sin duda no vale la pena ver, la parte cubierta en llamas negras que devora la humanidad, el desasosiego caótico y la torpeza que nos conduce a la destrucción propia, la asquerosa realidad abrupta que nos posee y nos esclaviza, la mierda fétida que no tiene propósito alguno.

El recurrente sueño de la señorita Rojas4Recordó la escena del joven harapiento y de mal olor que le pedía dinero, luego la de la chica gritando desesperada por el robo y el ultrajo de esos niños delincuentes y otras muchas que vio a la distancia pero que eran igual de tristes y desesperantes no podía hacer nada tan solo se sentía frustrada se dijo –ah como quisiera ser parte de ese otro mundo el de la fantasía, ese que me llena el alma con euforia, ese donde encuentro mi utopía en el que realmente hago parte pero qué más da ya estoy aquí sin remedio tan solo resignación queda, ser parte de este mundo decadente, de la oscura esfera sin propósito, del caos ordenado, de trabajar para vivir y no disfrutar, de la amarga penumbra que esclaviza al ser humano, ah tan solo resignación Margaret. De pronto una idea fluye con claridad absoluta, la deja impactada y pensó –porque no se me ocurrió antes. Así que tomo el lienzo y comenzó a pintar un retrato con sagacidad logra sobreponer unas pinceladas y dándole el color que ella desea, pinta con maestría absoluta siente como deja la esencia propia en las pinceladas denota su carácter, su pasión, su amor, su tristeza, su odio, su nostalgia, su melancolía y su felicidad se unen en el retrato dándole total afirmación que se trata de ella con satisfacción ve su obra al fin culminada y se susurra –al menos una parte de mi vivirá en ese mundo el que yo deseo pero del que no puedo hacer parte.

Una lágrima baja por su mejilla hasta al cansar su cuello se desliza y cae al suelo marchitándose junto a la mancha de pintura, una extraña sensación de livianes viaja por su cuerpo estallando en un éxtasis imposible de ignorar, es un orgasmo existencial que casi nadie ha sentido nunca, Margaret es privilegiada es de las pocas personas que ha acogido esta sensación en su pecho, respira paulatinamente con satisfacción por lo logrado más sinEl recurrente sueño de la señorita Rojas3 embargo sabe que tan solo toco ese efímero momento es el único que la hace sentirse en ese mundo psicodélico el cual la llama a gritos pero no hay forma de permanecer allí todo el tiempo, hecha un mar de lágrimas triste y nostálgica Margaret ve como su paraíso se le escurre entre las manos y con soberbia lanza el lienzo al piso y repite susurrando –maldito sueño, maldito sueño, maldito sueño… con resignación ve su obra luego se acerca a la ventana toma aire y siente como se desvanece por completo, sus manos están frías, su pulso muy débil, el calor la abandona lentamente, su mirada se pierde y se enceguece de pronto abre los vacilantes y ansiosos –otro desmayo, no puede ser ¡que me está pasando! Cuando decide levantarse ve que  no está en su casa se encuentra al lado de una estatua inmensa de un feroz guerrero, está en su sueño siente como el corazón se le acelera, un amor y una felicidad revientan en una sonrisa, se encuentra en completa ataraxia se toma un tiempo y decide deambular por lugar reconoce todo a la perfección los aromas, las estatuas, las criaturas marinas, el día y la noche mezclados con brillantes pero esta vez no puede escapar de este sitio fabuloso ya hace parte de él y con una gran sonrisa se dispone a explorar los lugares más lejanos que percibe con la vista y siente plenitud y serenidad sin preocupación alguna, se siente feliz, contenta, extasiada por fin a encontrado su lugar en el universo.

Aquí en nuestra realidad patética su cuerpo frío y sin vida es encontrado por sus padres que sollozantes con gritos inhumanos de dolor, quejidos y lloriqueos la despiden abriéndole la puerta al más allá y dejándolos vacíos.

Conozca al autor
Christopher Klood tengo 19 años , soy de Colombia,vivo en chiquinquirá - boyacá me llama la atención la fotografia la pintura , las artes en general me encanta Federico Garcia lorca y Edgar Allan Poe y Howard Philip lovecraft. Me encanta la filosofia el hiperrealismo, surrealismo y el cine

Sobre El Autor

tengo 19 años , soy de Colombia,vivo en chiquinquirá - boyacá me llama la atención la fotografia la pintura , las artes en general me encanta Federico Garcia lorca y Edgar Allan Poe y Howard Philip lovecraft. Me encanta la filosofia el hiperrealismo, surrealismo y el cine

Artículos Relacionados