En estos días es bastante común escuchar a la gente hablando de la nube. Muchos hablan del tema con propiedad, otros muchos miran a estos primeros con una mirada llena de expectación acerca de lo nuevo. Sin embargo, la nube no es una creación tan nueva.

Lo nuevo de la computación en la nube es la creciente oleada de servicios en línea que de forma diversa van convergiendo poco a poco en la industria y la vida de los usuarios. Internet llego para quedarse, es una frase ya trillada a estas alturas, es como escuchar hablar a personas de antaño acerca de la televisión o la telefonía móvil. Sin embargo desde el momento en el que internet pasó de ser una simple herramienta de comunicación a una plataforma donde no solamente podemos consumir data sino que también producirla hemos dado un giro hacia un paradigma completamente nuevo.

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Es muy difícil que en la actualidad existan personas que no tengan acceso a internet, mas no es imposible, sin embargo existe una cantidad de usuarios nada despreciable que no solamente conviven diariamente con servicios de internet si no que tienen teléfonos inteligentes, esto hace que el uso de la red sea mucho más intensivo y se extrapole de la vida laboral a la personal. Para dar un contexto más claro acerca de la afamada nube, voy a hacer referencia a un servicio que tenemos todas las personas que poseemos un teléfono inteligente: correo electrónico.

Desde el momento en el que un usuario pone sus manos en un teléfono inteligente se ve obligado a dos cosas, la primera es indicar el número de pin de su tarjeta sim para tener acceso a la red de comunicaciones, la segunda es ingresar su cuenta de correo electrónico para iniciar la configuración de su teléfono. El problema aquí es que los usuarios tenemos la tendencia de utilizar una herramienta sin hacernos demasiadas preguntas acerca de la misma, con que me permita hacer lo que quiero tengo. Este es el comentario más típico que puede escucharse en el medio.

Sin embargo, estas herramientas suelen ser bastante poderosas y no es necesario ser un experto en informática para ser un usuario competente en tecnologías que brindan servicios en la nube. Los dos servicios de correo electrónico más populares que tienden a ser utilizados en general por los usuarios son Gmail de Google y Hotmail o Outlook de Microsoft. Estos dos servicios se encuentran enteramente posicionados en la nube, en internet. Son dependientes directamente de la conexión a internet, de su velocidad y capacidades del ISP (Proveedor de Servicios de Internet, por sus siglas en inglés.)

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Paulatinamente vamos a ir experimentando una migración constante de servicios a la nube, prometiendo una naciente industria que promete ser muy prometedora para usuarios y proveedores. Los sistemas operativos basados en la nube como Chrome OS nos va dando un breve aviso acerca de lo que vamos a ver en el futuro. Pero de momento debemos concentrarnos en los servicios que tenemos disponibles en la actualidad.

Google ofrece una serie de servicios bastante robustos para aquellos que posean una cuenta de Gmail. Un ejemplo de estos servicios es Google Drive drive.google.com, este servicio nos permite un repositorio de almacenamiento en la nube que podemos configurar público, privado o compartido. Nos brinda poderes de configuración de acceso, organización por carpetas y soporte para reproducir archivos en extensiones populares como .docx, .xlsx, .pptx y pdf llevándonos a otro servicio en la nube que nos permite crear, editar y leer archivos ofimáticos. Drive es una herramienta muy importante que nos permite tener acceso a nuestros archivos mas importantes en cualquier lugar y en cualquier momento.

Microsoft nos ofrece un servicio similar conocido como SkyDrive con relativamente las mismas capacidades e integración con Office 365. Este servicio es el futuro de Office, no solamente permite acceder a nuestros archivos donde fuese, si no también editarlos en cualquier dispositivo.

Evernote es otro servicio que nos ofrece características muy similares a Skydrive o Google Drive, este servicio cuenta con un cliente que podemos instalar en cualquiera de nuestros dispositivos para trabajar en archivos y documentos de forma efectiva y enteramente respaldados en la nube.

Así como estas tres alternativas tenemos otras como Droopbox y Mega que son útiles repositorios para nuestros contenidos más preciados, pero pueden llegar a requerir pagos para alcanzar las mejores capacidades de estos servicios.

Otra herramienta prácticamente imprescindible es la capacidad de sincronizar los contactos telefónicos de nuestra agenda con los contactos de nuestra cuenta de correo, ya sea Google o Microsoft. En estos tiempos no es necesario perder todos los contactos de la agenda telefónica cuando se pierde el teléfono celular. Este es uno de los servicios de la nube más importante para la salud de nuestros dispositivos inteligentes. Sin hablar de la capacidad para tener nuestra agenda sincronizada y disponible para cualquier dispositivo donde tengamos acceso a nuestras cuentas de correo.

La integración de servicios en la nube es una de las características de Windows 10, dónde configuramos nuestra cuenta de usuario con nuestra cuenta de Outlook o Hotmail, dándonos acceso a toda la gama de servicios que Microsoft nos ofrezca, y eventualmente estos servicios irán creciendo de forma incremental.

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No solamente tenemos los servicios de almacenamiento de archivos en la nube, los servicios de edición ofimática o los servicios de comunicación como el correo electrónico, los sistemas de mensajería instantánea como Skype, Google Hangouts o whatsapp, también tenemos servicios que nos permiten crear contenido multimedia y consumir contenido creado por otros usuarios. Un ejemplo de estos servicios es Spotify, Youtube, TuneIn y los servicios de streaming online.

Las redes sociales podrían parecer juguetes o para muchos vórtices intangibles donde perder horas de tiempo laboral. Sin embargo son servicios cloud que pueden representar un valor agregado muy importante en procesos educativos y empresariales. Es cuestión nuevamente de conocer las herramientas y aprender a usarlas a nuestro beneficio.

Para aquellos que iniciados en el mundo del desarrollo de software, tenemos servicios como Github para tener control de versiones sobre el código fuente de nuestros proyectos. Este servicio brinda unas capacidades de trabajo distribuido excepcionales y dignas de tenerse en consideración. Siempre que no tengamos esa espinita que nos queda a muchos acerca de la infraestructura de seguridad que puede tener el sitio, pero puedo inferir que sea cual sea su arquitectura esta será mucho más eficiente que ese servidor FTP casero que podríamos instalar en nuestras casas.

Podría decirse que para cualquier servicio que se necesite existe ya una propuesta disponible en la nube para cubrir esa necesidad. La clave es tener claro que es lo que se necesita y gastar unos cuantos minutos para buscar en internet acerca de lo que necesitamos hacer.

Conozca al autor
Jherom Chacón Vega Ing Ingeniero en sistemas y Docente. Analista de sistemas y desarrollador de software. Geek, maker y tecnólogo apasionado.

Sobre El Autor

Ingeniero en sistemas y Docente. Analista de sistemas y desarrollador de software. Geek, maker y tecnólogo apasionado.

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