Bitcoin y Blockchain
Autor: Steven Chacón Vega

Las criptomonedas han empezado a surgir como un tema de conversación en muchos escenarios tanto
nacionales como internacionales. Convirtiéndose así, las distintas denominaciones de criptomoneda
en un tema de dominio popular. Sin embargo, para muchas personas no resulta del todo claro lo que
es y lo que no es una criptomoneda, lo que es y no es un bitcoin.

Para entender que es y que no es una criptomoneda es necesario comprender que es una moneda. Los
sistemas financieros funcionan a partir de una base de confianza. Una entidad financiera emite
moneda, esa moneda tiene un valor y las personas pueden adquirir bienes y servicios utilizando dicha
moneda. Las entidades financieras se aseguran de ser las únicas que pueden emitir dinero, brindando
confianza a sus usuarios en cuanto al hecho de que ningún particular pueda emitir más moneda de
forma antojadiza generando un desequilibrio del sistema.

Sin embargo, las entidades financieras que emiten el dinero mantienen un control estricto sobre la
movilización de la moneda y los mercados. A su vez los estados controlan a sus entidades financieras
y de esta manera controlan también a los particulares en cuanto a como utilizan el dinero. Se cobran
tarifas por el uso del sistema financiero, desde impuestos hasta tarifas por ahorrar el dinero en un
banco, usar tarjetas de débito, retirar dinero en efectivo de un cajero automático o desde una caja con
cajero humano, alimentando el sistema financiero de beneficios por el simple hecho de ser utilizado.
Lo que no es del todo descabellado, ya que el servicio se está brindando y no tiene porqué ser gratis,
hasta que se analiza que el cobro se realiza por usar el propio dinero del individuo.

Ahora bien, las criptomonedas nacen buscando generar una alternativa al sistema financiero
tradicional. En esta alternativa no existen los terceros que se benefician del sistema, el intercambio
de moneda por bienes y servicios es directo, siendo cada uno responsable de como administrar su
dinero, que es completamente digital. Para esto es necesario asegurar un sistema de confianza similar
el que existe con la moneda tradicional. Este sistema de confianza se basa en dos pilares principales,
la criptografía asimétrica en la que se basa el concepto de blockchain y su modelo de arquitectura
descentralizada.

Bitcoin y blockchain son tecnologías atribuidas a Satoshi Nakamoto, nombre ficticio de una persona
u organización que erigió el primer paper referido a estas tecnologías y sistema financiero alternativo
creado en el 2009 y utilizado por primera vez en el año 2010 para comprar una pizza.

Entonces, ¿qué es un bitcoin? Un bitcoin es una criptomoneda descentralizada que permite a dos
personas hacer negocios de manera directa, es segura, es intangible, es totalmente digital, tiene un
valor intercambiable en divisas importantes como dólares o euros. Usted por ejemplo puede comprar
una computadora con un bitcoin o cobrar en bitcoins por sus servicios profesionales, sin que
intervenga ningún banco o entidad financiera a través de la transacción. Es como pagar en efectivo,
en cuanto al hecho de que no existe un banco que verifique la transacción, con la salvedad de que
dicha transacción realizada en bitcoins no es anónima.

Aquí entra el concepto de blockchain. El bitcoin y todas las criptomonedas basadas en este, se basan
en la tecnología de blockchain, que se traduce como cadena de bloques. Estos son bloques de
información, que contiene datos como la fecha de creación del bloque, el creador del bloque y el
dueño actual del bloque. Cada transacción que se realiza con una criptomoneda basada en
blockchain genera un nuevo bloque que se agrega a la cadena, creando de esta manera una base de
datos de todas las transacciones que se han realizado con dicha cadena. Por esta razón, bitcoin no es
anónimo, como muchas personas tienden a creer. A su vez estos bloques generan un código Hash con
cada transacción, lo que le brinda un identificador único a partir de la llave privada del emisor y la
llave pública del receptor, luego ahondaré en estos conceptos que son propios de la criptografía
asimétrica, que tampoco es tan difícil de comprender.

Ahora, ya sabemos que es un bitcoin y que significa blockchain, así como también comprendemos el
papel que juega blockchain en la generación del modelo de confianza de las criptomonedas. Sin
embargo, aún quedan algunas preguntas relativas a la seguridad de esta moneda. Como este sistema
carece de un organismo central que permita garantizar que una persona no usa una moneda dos veces,
es necesario el modelo descentralizado. Internet juega un papel primordial en esto.

Al realizar una transacción es necesario una serie de elementos. Por un lado, es necesario que alguien
cuente con una criptomoneda para hacer una transacción, y también es necesaria otra persona u
organización que quiera recibir esa criptomoneda a cambio de un producto o servicio. Pero para
garantizar que la persona que paga no utilice ese mismo bitcoin para realizar otras transacciones es
necesario que alguien o algo valide que ese bitcoin no ha sido utilizado con anterioridad.

Es aquí donde entra el modelo descentralizado de la red de criptomonedas. La tecnología blockchain
necesita de una serie de nodos (computadoras conectadas a Internet) que formen parte de una red
interconectada en la que exista en cada uno de estos nodos una base de datos de todas las transacciones
que se han hecho con todos los bitcoins que se encuentran en circulación. De esta manera, para que
una transacción se concrete el receptor, es decir aquel que cobra, debe esperar varias confirmaciones
de los distintos nodos de la red de blockchain para garantizar que ese pago es válido. Así se garantiza
la confiabilidad de cada una de las transacciones. Esta base de datos se conoce como ledger o libro
mayor, ya que registra todas las transacciones realizadas con las criptomonedas.

Es fácil pensar que este sistema es susceptible a ataques de nodos maliciosos, y esto es correcto. Sin
embargo, para que estos nodos maliciosos puedan tener una verdadera injerencia en la validación de
las transacciones deberían superar en cantidad y en poder de procesamiento a los nodos confiables
que existen en la red. Esto no quiere decir que no existan, solo quiere decir que en tanto existan nodos
confiables la red será lo suficientemente segura como para sostener la trazabilidad de las transacciones
realizadas. Al incluirse nuevos nodos seguros a la red el trabajo de los posibles atacantes se complica
de manera exponencial, por lo que deja de ser atractivo, al menos en teoría. En este caso el papel de
los atacantes en esta cadena se basaría en brindar falsos positivos para transacciones con la misma
unidad, sin embargo, sería algo muy complejo de realizar ya que para esto la cantidad de nodos
maliciosos debe ser al menos idéntica a la de aquellos que son confiables y tener la capacidad de
reversar la operación matemática que genera el nuevo código hash, lo que es casi imposible de lograr,
al menos por ahora.

Pero ahora viene una pregunta completamente válida. Ya sabemos que es el bitcoin y como se
garantiza que una transacción se esta realizando con una unidad criptográfica válida. Pero, ¿estos
validadores, estos nodos que garantizan la confiabilidad de las transacciones quienes son y porque
brindan este servicio, que es lo que obtienen a cambio? Obtienen un fee, es decir una comisión por
cada transacción que validan en la red. Esta comisión es una pequeña parte del pago que se realiza,
siendo esta una manera de obtener bitcoins, el minado.

Los mineros son nodos que pertenecen a la red y validan transacciones para conseguir de estas una
parte, creando nuevos bitcoins para poner en circulación. Los mineros forman una parte esencial de
este modelo, ya que no solo permiten garantizar la confiabilidad de las operaciones de la red, sino
que también permiten crear nuevas unidades para generar nuevas transacciones en el futuro. Sin
embargo, este no es un proceso sencillo. Para el usuario que gestiona los equipos es relativamente
sencillo, pero para el equipo que la realiza no, ya que el proceso de minado consta de una serie de
procesamientos matemáticos complejos que requieren una capacidad de computo elevada, un alto
consumo eléctrico que deriva de ello y un tiempo necesario para resolver las nuevas cadenas que
generan los códigos Hash que formarán parte de la nueva cadena de verificación del bloque que será
recibido por el que recibe el pago.

Es decir, el proceso de verificación no solo valida que la moneda no haya sido usada con anterioridad,
si no que agrega a la cadena un nuevo bloque, este proceso combina la llave privada del emisor de la
unidad con la llave pública del receptor de dicha unidad. Este es un proceso matemático complejo, y
de una sola dirección. Cuando un bitcoin es entregado a un nuevo propietario su código hash cambia
por completo del anterior, siendo muy difícil reversar este proceso. Para hacer esto habría que seguir
el mismo camino matemático que se siguió para generar este código, para dejar el código hash como
se encontraba anteriormente, sin embargo, el proceso de verificación genera un código hash basado
en el algoritmo SHA-256 que es un proceso de cifrado de una única dirección, esto hace imposible
que alguien pague con un bitcoin y luego lo robe de vuelta como si la transacción nunca hubiese
sucedido.

Todo esto puede parecer complicado, de hecho, lo es. Pero ya existe software que realiza este proceso
de minado, requiriéndose por parte de los mineros únicamente una inversión en equipo computacional
y pagar los gastos derivados del proceso de minado para formar parte de la red. Es sin dudas, una
atractiva posibilidad de inversión. Los algoritmos que minan los nuevos bloques, así como la
arquitectura del modelo ya existe, por lo que entender los detalles profundos de los algoritmos
criptográficos que forman parte de este proceso no es algo que resulte necesario para entrar en este
negocio, esto no hace que deje de ser interesante meter los bigotes en el tema.

Sin profundizar demasiado en temas de criptografía, resulta altamente valioso entender cómo
funciona un cifrado asimétrico para comprender como opera la cadena de bloques, ya que esto permite
entender como funciona el sistema de pagos con criptomonedas. Puede entenderse el termino cifrar
como esconder. Se cifra algo para asegurarlo de los ojos incorrectos. Cuando ciframos un archivo por
seguridad eso es lo que buscamos. En este respecto existen dos tipos de cifrado, el simétrico y el
asimétrico.

El cifrado simétrico es aquel en el que con la misma llave (contraseña) se puede tanto cifrar como
descifrar el archivo. Usemos una analogía para esto: Si yo le doy a usted un paquete, pero quiero
evitar que otros lo vean, le doy a usted una caja, en la que introduzco el paquete y a la vez le doy a
usted una copia de la llave de la caja, ahora ambos tenemos la llave de la caja. Si usted duplica la
llave de la caja o se la da a otra persona yo no tengo forma de darme cuenta, por lo que la seguridad
o privacidad de dicho paquete puede ser vulnerada sin mi conocimiento como emisor del paquete.

Por otro lado, en el caso del cifrado asimétrico existen dos llaves, una llave publica y una llave
privada. Usando la misma analogía del paquete, si quiero dejarle el paquete a usted, pero estar seguro
de que una vez cerrado ya ni usted ni nadie lo pueda abrir, yo en lugar de dejarle una llave le dejo un
candado. Así puedo dejarles a muchas personas muchas cajas con muchos paquetes y muchos
candados, pero tener yo y únicamente yo una llave maestra para todos los candados. El candado es la
llave pública, mientras que mi llave maestra es la llave privada.

En blockchain cuando un emisor quiere pagarle a un receptor con una criptomoneda, esta se encuentra
cifrada con la llave privada del emisor. Solamente el emisor la conoce. Para entregarle la
criptomoneda a un receptor debe combinarse la llave privada del emisor con la llave pública del
receptor. Esta llave publica se conoce con el termino wallet o billetera y ese proceso de combinación
es la verificación que realizan los mineros. Cuando esa unidad llega a la billetera de destino ya posee
una nueva llave privada que solamente el receptor conoce. Estas billeteras pueden encontrarse en
servidores web, equipos de escritorio y hasta en equipos físicos a manera de toquen, ya esto depende
de la conveniencia y grado de confidencialidad que cada propietario considere pertinente.

De manera que ahora comprendemos de manera más técnica y teórica como funciona el modelo de
blockchain y bitcoin. Sin embargo, quedan algunas incógnitas sobre las criptomonedas como negocio.

Como he comentado anteriormente bitcoin es una criptomoneda, la más valiosa de momento, pero no
es la única que se encuentra en circulación.

Existen los Bitcoin, los Ethereum, los Ripple, los Bitcoin cash y entre muchas otras denominaciones
de criptomoneda, todas derivadas del bitcoin. Todas son criptomonedas, pero todas tienen diferencias
importantes. Surge entonces una pregunta trascendental ¿Quién crea estas criptomonedas y por qué?
Las distintas denominaciones las crea la gente, usted por ejemplo podría crear su nueva criptomoneda
si así le parece conveniente. La respuesta al ¿por qué? Radica en la conveniencia o intención de la
organización o individuo que cree su propia criptomoneda y en la intención de ganar dinero.

Es aquí donde entra el concepto de fork o tenedor, pero que en la práctica tiene un significado más
próximo a ramificación. Del bitcoin se derivaron todas las demás criptomonedas, siendo esta la más
antigua. Esta tecnología permite al que desee crear una nueva derivación con distinciones pertinentes
hacerlo sin mayores problemas. De esas versiones pueden generarse otras versiones, tal cual una
enredadera se extiende generándose una especie de árbol genealógico de distintos valores que han
poblado el mercado de las criptodivisas.

Esto permite que cada inversor pueda revisar las peculiaridades de cada una de las criptodivisas que
existen en el mercado para invertir su dinero según sus intereses específicos. Esto nos lleva a otra
pregunta ¿Cómo puedo entonces invertir en una criptodivisa? Al igual que en los mercados Forex
pueden comprarse en una casa de cambio. Existen varias casas de cambio o exchanges en Internet,
donde es posible utilizar dinero real para comprar criptomonedas y de esta manera invertir en
criptodivisas.

Entran en este sentido a jugar varias reglas de los mercados de valores, como las subidas y las bajadas
del valor de los activos circulantes de los que se sea propietario. En este respecto es altamente hacer
la anotación de que las criptomonedas son sistemas de inversión de alto riesgo. Tanto que en el propio
sitio oficial de bitcoin se hace referencia a la gran advertencia: “Si no puede perder ese dinero,
entonces no lo invierta en criptomonedas”. Recordemos el simple principio: a mayor el riesgo, mayor
el retorno.

Para finalizar quiero anotar el hecho de que este artículo tiene como objetivo hacer un análisis técnico
y teórico de como funcionan las entrañas de las criptomonedas, así como el sistema financiero que
circunda a las mismas con un interés meramente académico. Apelo al buen juicio del lector a tomar
las mejores decisiones y ser cauteloso con las inversiones que realice, en este o cualquier sistema de
valores.

Conozca al autor
Jherom Chacón Vega Ing Ingeniero en sistemas y Docente. Analista de sistemas y desarrollador de software. Geek, maker y tecnólogo apasionado.

Sobre El Autor

Ingeniero en sistemas y Docente. Analista de sistemas y desarrollador de software. Geek, maker y tecnólogo apasionado.

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