¿Habrá algún humano que llegada la noche pudiera ver en la oscuridad sin tropezar?

Nuestros ojos no están hechos para tener visión infrarroja. Porque sólo vemos de día, o con una luz que proyectamos hacia el camino.

Cuando llega la oscuridad del alma en algún momento de dolor algo enceguece nuestra perspectiva. En ese momento pensarás que la tristeza no da luz. Pero hay algo que te hace ver en esta oscuridad.

El latir de tu corazón. Que se hace más perceptible.

La muerte nos deja un suelo de arenas movedizas. Donde la vida parece envolver de inseguridades a los que quedamos vivos.

¡Es que somos humanos! ¿Cuándo te olvidaste de esto? Sangras te enfermas, amas y sufres porque eres humano.

Preferimos olvidar que este cuerpo llegará a envejecer a deteriorarse con el paso del tiempo, porque, aunque retrase mi envejecimiento sigo siendo un mortal.

Los asuntos pendientes son para los vivos.

Una extraña sensación que no se ha hecho todo o lo que alguna vez quisimos tanto.

Cada cosa sucedida en nuestras vidas es para vivir un cambio, que ayuda a mejorar a llevar información al cerebro, que siempre estaremos en esta frecuencia de cambio.

¿Entonces como se hace para cambiar? ¿Quizás la situación económica, quizás el que dirán?

¡Si tengo muchas obligaciones!

Pues todo está en el pensamiento.

Imposiciones que nos hicimos y llevamos de generación en generación.

Temer al cambio es lo normal cuando estás cómodo, cuando no esperabas que algo pase y más cuando ese cambio puede romper una proyección de vida.

Cada asunto pendiente toma un giro inesperado pues tarde o temprano golpeara a tu puerta.

Si te enfocas en los medios o herramientas para alcanzar tus objetivos, es momento de ponerse a pensar.

¿Cómo lo consigo? A esto se le llama inteligencia en acción.

Los pensamientos son energía en movimiento.

Porque nunca serás alguien estático.

Pertenecemos a una gran conciencia.

Una gran conciencia divina.

Si alguien muere deseando algo nunca dirá que deseaba un auto, ser millonario, etc.

Sólo pensara en algún amor perdido.

En el poco tiempo que disfrutó de sus hijos.  O tal vez de no haber luchado por sus sueños de ser un artista.

Mientras te mires al espejo y mientras te recuerdes a ti mismo.

Comprobarás que alguien te ve desde otro ángulo.

¿Cómo puedes verte? ¿Desde dónde te filmaste?

Nuestro creador nos ve.

Somos sus ojos, sus manos, sus pies.

Sintiendo y materializando el amor.

Enfrentando el desapego. Que duele mucho.

Si reconoces a tu creador en tu interior, háblale y escúchalo.

Si sientes miedo, enfrenta lo que te da miedo. Conoce y entiende para que puedas seguir adelante rompiendo esos espejos.

Sólo declara que tienes un “asunto pendiente” viviendo en el planeta tierra siendo más humano, haciendo lo que te hace sentir bien.

Rompe la programación que te hace ser un hombre del pasado.

Sé ese hombre de hoy, mira esa luz que te hace renacer y que te hace un hombre nuevo.

 

Adriana Escalante

IMAGINAERUM c o m p a n y

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Somos la compañía, de la imaginación

 

 

Conozca al autor
Adriana Escalante Sra. Escritora y estudiante de idiomas, Nací en San Pablo ,Tucuman Argentina. Madre de tres hijos. Creció rodeada de una hermosa familia, su vida es una inspiración. Sus poemas tratan de diferentes situaciones de la vida. Pretende trasmitir un gran mensaje no dejar de sentirnos mas humanos y sobre todo amar. Escribe historias y le apasiona la naturaleza

Sobre El Autor

Escritora y estudiante de idiomas, Nací en San Pablo ,Tucuman Argentina. Madre de tres hijos. Creció rodeada de una hermosa familia, su vida es una inspiración. Sus poemas tratan de diferentes situaciones de la vida. Pretende trasmitir un gran mensaje no dejar de sentirnos mas humanos y sobre todo amar. Escribe historias y le apasiona la naturaleza

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