Cuando tenemos roto el corazón
y después de mucho tiempo sentimos
que ya no nos quedan más lágrimas por derramar,
es cuando empezamos a sentir la calma luego de la tempestad.

Sí comenzamos a respirar aires de primavera…
la lluvia cesa, el frío disminuye y nuestra vida
toma un nuevo rumbo.

Creíamos desfallecer con la tormenta,
sentíamos que el último aliento se nos escapaba
y de pronto sale el sol con su gran resplandor
para acariciarnos, abrazarnos y quitarnos el frío.

Y a su vez la dulce brisa del viento nos recorre
la piel muy sutilmente, nos recoge de la tierra
y nos envuelve en un hermoso viaje sin regreso.

 

Conozca al autor
Jessica Porras Melendez Srita Me gusta escribir lo que siento, lo que pienso lo que me inspiran las personas. Soy una chica como cualquiera que se topo con este hermoso sueño que es la Revista en Toas. "Pedacitos de tiempo que vivimos con cada persona. No importa la cantidad de tiempo que pasamos con cada amigo, sino la calidad del tiempo que vivamos con él. Cinco minutos pueden tener una importancia mayor que un día entero". (El principito)

Sobre El Autor

Me gusta escribir lo que siento, lo que pienso lo que me inspiran las personas. Soy una chica como cualquiera que se topo con este hermoso sueño que es la Revista en Toas. "Pedacitos de tiempo que vivimos con cada persona. No importa la cantidad de tiempo que pasamos con cada amigo, sino la calidad del tiempo que vivamos con él. Cinco minutos pueden tener una importancia mayor que un día entero". (El principito)

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